Navidad 2018; ‘champagne’, mucho ‘champagne’

Una año más nos disponemos a brindar en estos últimos días de 2018 y, como no podía ser de otra manera, lo hacemos con champagne, mi propuesta favorita. Para Fin de Año os traigo una pequeña selección de los mejores del momento y entre la que espero que encontréis una opción que se ajuste a vuestro gusto.

Champagne - moet

Un rosé. Moët & Chandon Rosé Impérial.

Lo confieso, soy adicta a las variedades rosé del champagne. Me parecen delicadas, elegantes y muy femeninas. Y para esta propuesta nada mejor que escoger la casa Moët & Chandon. Su Rosé Impérial es una expresión espontánea, radiante y romántica de su sofisticado estilo, que se distingue por una fruta viva, un paladar seductor y una madurez elegante. Su color rosado con reflejos ligeramente cobrizos combina a la perfección con esos aromas tan expresivos en los que predominan las frutas del bosque. Y, para finalizar, en boca ofrece un inicio afrutado, explosivo y espontáneo, que se complementa con su final tierno, fresco y muy suave. Toda una experiencia hermosa y memorable con la brindar con muchas burbujas y un sutil toque de color.

Consejo. Podéis añadir a las copas vacías una bolita de algodón de azúcar que se deshará y desaparecerá en cuanto sirváis el champagne. Otra idea divertida es añadir un par de frambuesas congeladas a las copas con las que hacer del brindis un “chin chín” más original y llamativo.

Un clásico. Dom Pérignon P2 2000 Blanc.

No falla y por eso repetimos un año más. Creado en en 1936 por la casa Moët & Chandon, Dom Pérignon P2 2000 tiene el poder de unificar tradición y perfección gracias a la combinación de la elegancia y vivacidad de la Chardonnay con el carácter y la persistencia de la Pinot Noir. La energía de esta segunda plenitud no hace más que intensificar las características más destacadas de este champagne, un audaz paso adelante, hacia una coherencia evidente y a la vez evasiva, repleta de energía, intensidad, vitalidad y profundidad. En nariz, el buqué es maduro, tónico y generoso. El carácter cálido de la siega y del brioche se mezcla con la bergamota y los frutos de semilla grande cobrizos. El conjunto respira con acentos grises ahumados.​ Y en boca se presenta vibrante, como un preludio a una riqueza más táctil que carnosa que se expande progresivamente. La contención de su viscosidad definida se acopla a los contornos del vino. Su duración es exquisitamente amarga y savia, allí donde se mezclan el regaliz y la malta tostada.​

Champagne - LR

Un premiado. Louis Roederer Brut Premier.

En palabras de Jean-Baptiste Lécaillon, jefe de bodega, “la frescura, la fineza y la alegría de Louis Roederer Brut Premier son una invitación a la fiesta. Su trama estructurada, su riqueza y su persistencia son decididamente vinosas. Es completo, complejo, moderno y potente a la vez, sin dejar de ser un gran clásico”. En formato magnum ha sido reconocido en 2018 como el mejor champagne del mundo sin añada en The Champagne & Sparkling Wine World Championships. Compuesto por 40% de Pinot noir, 40% de Chardonnay y 20% de Pinot Meunier de 6 años diferentes, combina la fruta y la frescura de la juventud con la elegancia y la complejidad de 3 años de crianza en rima. Punto de equilibrio entre juventud y madurez, seducción y carácter, entre frescura y vinosidad, elegante y enérgico, con una vibración única. Su trama estructurada, su riqueza y su persistencia son decididamente vinosas. Es completo, complejo, moderno y potente a la vez, sin dejar de ser un gran clásico.

Bollinger - David de Luis

Una “joya”. Bollinger “edición joya” de R.D. 2004.

Bollinger presenta junto al conocido diseñador de moda, Andrés Acosta, una edición limitada de la última añada de su champagne más exclusivo, Bollinger R.D. 2004. Únicamente disponible durante la época navideña, se ha convertido en el mayor deseo de cualquier amante de este tesoro líquido. La pasión por el arte de este diseñador canario se ve reflejada en sus creaciones haciendo del cuerpo femenino un lienzo donde plasmar su visión. Y es que Bollinger R.D. 2004 es el reflejo del trabajo y la exclusividad de sus viñedos, una sintonía perfecta entre 66% de Pinot Noir y 34% de Chardonnay provenientes de 16 crus,
de los cuales un 88% son Grands crus y un 12% Premier crus. Solo las mejores millésimes ascienden al rango de Bollinger R.D.
En definitiva, una edición única que será el regalo ideal para los amantes del diseño y del mejor champagne.

Champagne

2018 ha sido un gran año profesional, y nada mejor que brindar con una copa de champagne y dar las gracias, celebrarlo por todo lo alto en petit comité y disfrutar con nuestros seres más queridos de la última noche del año. Me despido de estos 12 meses con una gran sonrisa, un montón de sueños e ilusiones para 2019 y, cómo no, muchas burbujas con las que desearos muy Felices Fiestas a todos. ¡Chin chín!