Navidad 2017; ‘champagne’ y vino para brindar estas fiestas

Nuestro especial de bebidas para la Navidad de este año viene con dos grandes protagonistas: el champagne, que nunca puede faltar en estas fechas y del que en De menú en menú somos buenos amantes; y el vino, un imprescindible en cualquier buena comida o cena. ¿Qué sería de nosotros sin vino? Así que nos hemos puesto “manos a la obra” para descubriros nuestras referencias favoritas para estos días de fiesta que aún quedan por disfrutar.

Dom Pérignon P2 2000 Blanc. Tradición y perfección se unen en este champagne creado en 1936 por la casa Moët & Chandon que combina la elegancia y la vivacidad de la Chardonnay con el carácter y la persistencia de la Pinot Noir. Para esta Navidad han presentado la Segunda Plenitud P2 de la añada 2000, que después de 16 años de maduración lenta se libera para ofrecer un universo de sensaciones táctiles y de vibraciones sincrónicas con el dinamismo de su burbuja.

Bollinger Rosé 2016. Se trata de la primera vez que esta bodega lanza la edición especial de un rosé, y el motivo es la celebración de una añada excepcional. Con más de 10 años de maduración en bodega, este champagne ha sido elaborado gracias a la combinación de nueve Grands y Premiers Crus seleccionados, que hacen de él un rosé especial y único. Su diseño exclusivo refleja la esencia de la Maison a través de las letras en oro rosa que se tejen a su alrededor.

Perrier-Jouët Grand Brut. Un clásico que no podía faltar en nuestra selección ya que es considerado como la perfecta introducción al estilo Perrier-Jouët. La Maison creó el primer champagne brut en 1856, demostrando hasta ahora una consistencia extraordinaria. Posee un equilibrio de notas afrutadas y florales, siendo un vino fresco, vivo y sutil que ofrece una amplia gama de aromas.

Pasamos a los vinos y comienzo con una bodega gallega que me ha conquistado por su filosofía y su historia. Marqués de Vizhoja es familia y es tradición. Su humildad y cercanía hicieron de este descubrimiento, de la mano de su propietario Jorge Peláez, uno de los más agradables del año. La elaboración se realiza en la Finca La Moreira, Pontevedra, un lugar privilegiado climáticamente, donde las uvas de Albariño, Loureira y Treixadura alcanzan un equilibrio más que óptimo.

Marqués de Vizhoja. Este blanco gallego es el más personal y afamado de la familia Peláez. Fresco, fino y equilibrado, lo que lo hace muy fácil de degustar. Lleva en su etiqueta la historia de la bodega, con la hoja de parra y el rodaballo grabado.

Torre de la Moreira. Se trata del albariño más puro de las bodegas, un D.O. Rías Baixas elaborado con uvas propias recolectadas y seleccionadas manualmente. Su sabor goloso y afrutado, y su intenso aroma, le han hecho ganar 99 puntos en el Wine Enthusiastic.

Por último, Señor Da Folla Verde. Es el vino albariño más exclusivo de la bodega, con una comercialización anual de 10.000 botellas. Un Rías Baixas que combina Albariño, Treixadura y Loureira de la Finca La Moreira. Presenta un sabor fresco, carnoso, selecto, cálido y diferente.

De Bodegas Montecillo destacamos la edición limitada de 1.810 botellas de el que se ha convertido en la joya de la corono: su Montecillo 22 Barricas Gran Reserva 2008. Elaborado para rendir homenaje al fundador de la casa, combina las cuatro variedades representativas de Rioja: Tempranillo, Graciano, Garnacha y Mazuelo. Tras una crianza de 30 meses en barricas artesanales de roble francés y posterior envejecimiento en botella durante más de 5 años, el resultado es un vino singular, elegante, robusto y largo con el que sorprender a vuestros invitados más sibaritas.

Para terminar, nos quedamos con Pago de Otazu Chardonnay con Crianza 2014, de Bodegas Otazu, la segunda añada de este blanco de alta gama y muy especial elaborado con nuestra variedad favorita. Fruto de la vendimia de 2014, es fermentado en barricas de roble francés durante siete meses, lo que le otorga, además de su tono amarillo pajizo, notas de fruta tropical sobre fondo tostado, así como un final fresco y muy aromático. Su etiqueta representa el Guardián I, una de las famosas esculturas del artista Xavier Mascaró, expuesta en los exteriores de la bodega navarra. Una muestra más del compromiso de Otazu de fusionar arte y vino.

Un año más, os invitamos a disfrutar también de esas copas rebosantes de sabor y buenas tradiciones. Burbujas, color y la mejor gastronomía siempre son una apuesta segura para que las noches más especiales del año se llenen de buenos momentos alrededor de la mesa. Vamos a despedirnos de 2017 como se merece y a brindar mucho (y muy bien) por todo lo que está por llegar. ¡Muy Felices Fiestas a todos!