Vinos; nuestra selección de 2017

Un año más aprovechamos las últimas semanas de invierno para hablaros de nuestros descubrimientos vinícolas más recientes. Como bien sabéis, en De menú en menú somos aprendices “activos” del maravilloso mundo del vino, y seguimos probando, experimentando y tomando nota de los que más nos gustan cada día. Porque… al final, ¿qué es un buen vino? Ni necesariamente el más caro ni el más reconocido ni el que mejor vaya con ese plato sobre la mesa. Para nosotros, el mejor vino es el que más te guste a ti. Así de sencillo.

Empezamos con la Bodega Otazu, que comenzó a producir vino en 1840. De estilo chateaux francés, fue la primera bodega en Navarra construida fuera de un casco urbano, con 40 hectáreas de viñas. Arrasada a finales de los años 80 por la filoxera, retomó su actividad en 1992, produciendo un nuevo vino en 1994. Desde entonces, su reforma y la construcción de una nueva bodega ”La catedral del vino” han devuelto a la vida este consagrado lugar, con aproximadamente 110 hectáreas de uvas Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo y Chardonnay.

Hemos seleccionado Pago de Otazu Chardonnay Crianza 2013, primer vino blanco de gama alta, resultado de una vendimia manual y su fermentación en barricas de roble francés. De color pajizo, presenta notas florales y tropicales en nariz, y un denso final fresco y aromático en boca.

También descubrimos el Reserva Señorío de Otazu 2009, procedente de la vendimia manual de Cabernet Sauvignon, Merlot y Tempranillo, y galardonado con la medalla de oro en el International Wine Guide Awards de 2016. Cuenta con una crianza de 17 meses en roble francés, y un envejecimiento en botella de 40 meses. Su intenso tono cereza es sutil en nariz, y está dominado por las frutas negras, además de por notas balsámicas y especiadas. Se remata en boca con recuerdos a fruta fresca y madera, ofreciendo gran complejidad y presente elegancia.

Continuamos con Culmen 2010 Reserva, un Rioja de Bodegas LAN que se elabora los años de cosechas sobresalientes, que de momento han sido siete. Se trata de un vino muy esperado que se produce con mimo y dedicación desde la recolecta, procedente de uvas escogidas de cepas de entre 40 y 60 años, hasta el embotellado. El proceso se realiza a mano, pasa por una doble selección, y su crianza tiene lugar durante 22 meses en barrica nueva de roble francés de grano muy fino, procedente de los bosques Troncaise y Allier.

Su paso por botella es de un mínimo de dos años, donde afina los aromas y redondea su paladar. Así lo descubrimos en esta añada de 2010, que ha producido 19.800 botellas con un intenso color picota madura. Posee aromas a fruta madura, zarzamoras y licor, con notas dulces y balsámicas. Nos descubre también toques especiados y de canela, con notas balsámicas y ahumadas. En boca estallan multitud de sensaciones. Muy estructurado, sedoso, con gran cuerpo. Nos deja un grato recuerdo de forma prolongada.

Pasamos a descubriros Bodegas Muntra, una bodega familiar en Santa Cruz de la Salceda, Burgos, con 16 hectáreas de viñedo y equipada con la mejor tecnología enológica. Lleva tres generaciones produciendo vino, primero a nivel particular y ahora, perteneciendo a la D.O. Ribera del Duero desde 2006, a mayor escala. Actualmente elabora tres variedades: Roble, Crianza, Reserva. Nosotros hemos escogido el Muntra Roble 2014, su vino más joven; y su Muntra Reserva 2010.

El primero, de variedad Tempranillo, muestra un color limpio y brillante con presencia de frutos rojos con aromas de madera, clavo, cedro y cacao. En boca es un muy carnoso y sedoso, con una entrada potente y compleja. Al final aparecen notas a frutos negros y resulta persistente y largo.

En cuanto al Muntra Reserva 2010, tras una vendimia manual, permanece en barricas de roble francés durante 24 meses. Cuenta con un color picota, con ribetes granates, haciéndolo intenso en nariz. Destacan aromas a madera, café, cacao y pimienta. Nuestra recomendación es oxigenarlo para apreciar sus notas a frutos negros maduros con toques balsámicos. En boca es un vino carnoso y potente, y su paso resulta largo y elegante, con cuerpo. Sus taninos son nobles, lo que lo convierte en un vino estructurado y duradero.

Nos vamos hasta la D.O. Rioja con el Azpilicueta Selección de Barricas,  Crianza 2013, elaborado a partir de uva tempranillo y criado en barricas de roble francés especialmente seleccionadas por la enóloga Elena Adell, que ensalzan la elegancia de esta variedad. Su color cereza intenso se combina con reflejos dorados, y en nariz presume de descubrirse intenso y especiado, con notables recuerdos a chocolate. En boca es equilibrado y elegante, resaltando la presencia de fruta madura en paladar, así como de nuez moscada y pimienta.

Seguimos con una novedad muy, muy sorprendente de Bodegas PradoRey, siempre innovando para ofrecer propuestas diferentes y curiosas. Este año han lanzado El Cuentista 2013, el primer vino blanco elaborado 100% con la variedad tempranillo. Increíble pero cierto. Porque esta bodega es así de arriesgada, de  versátil, pero sin perder un ápice de calidad y tradición.

Imagen de eladerezo.

La vendimia se realiza manualmente, cuidando y seleccionando los viñedos. El secreto para mantener la identidad es la crianza sobre lías de verdejo, y una permanencia de nueve meses en barricas de roble. Estructurado pero complejo, este vino que tiene una producción limitada de 6.110 botellas, es perfecto para maridar con carnes blancas, asados típicos de la zona de Ribera del Duero, como el lechazo, pescados e incluso los postres. “Los cuentistas crean, inventan, van más allá de la realidad y sorprenden con su arte. Así es exactamente El Cuentista”.

Terminamos con dos referencias de la Bodega Pagos de Leza, situada en Álava. La primera es Ángel Santamaría Tinto Crianza, de vendimia seleccionada. Su periodo de maceración es de 22 días, y pasa 12 meses en barricas francesas. En cuanto al envejecimiento, es de un año en botella. Su color rojo picota se combina con irisaciones violáceas. En aroma es original, con matices propios de la uva, torrefactos y gran persistencia. En boca presenta cuerpo suave, redondo, bien estructurado en sus formas, equilibrado y con una durabilidad gustativa buena.

Y dos vinos Editor, Crianza 2015 y Reserva 2010. No conocíamos esta marca y tanto el crianza como el reserva nos han sorprendido. El primero, como es de esperar, más suave y ligero. Y el segundo, como buen crianza, muestra más carácter y potencia en boca y nariz.

Como podéis ver, seguimos descubriendo nuevas y desconocidas referencias para nosotros, y experimentando, combinando y probando nuestros maridajes para ir sacando conclusiones personales y disfrutar, un poquito más, de los vinos.

En De menú en menú creemos que no existe experiencia completa alrededor de una mesa si no hay un buen vino sobre ella. Sea blanco, tinto o rosado. Dejaos aconsejar, invertid tiempo y presupuesto en llevaros a casa esa botella que os llama la atención, y sigamos descubriendo el arte de brindar con uno de los mejores productos del mundo. Chin, chín, ¡por vosotros!