Caoba; una experiencia sensorial

Con escasas semanas de vida y aún desconocido para la mayoría, Caoba ha demostrado ser uno de los restaurantes italianos más destacados de Madrid para los afortunados que ya se han sentado en sus originales mesas.

El local, situado en el Paseo Pintor Rosales, 76, sorprende desde que pones el primer pie dentro y, como bien se definen ellos mismos, los cinco sentidos son atraídos por colores, olores, una suave música, multitud de materiales y, sobre todo, sus exquisitas propuestas.

Acudir por primera vez a un restaurante de este nivel nos invitó a pedir el menú degustación (85 euros/persona). Éste consiste en una selección de las especialidades de la casa, elaboradas al antojo del chef Vicenzo Marconi, quien se basa en el gusto de los comensales (nos preguntaron si queríamos degustar algún alimento en particular) y en los alimentos destacados del mercado según la época del año. El menú incluye dos entrantes, un primer plato, un segundo plato, una degustación de la mesa de quesos y un postre que, en nuestro caso, fue diferente para cada uno de los comensales, dándonos la oportunidad de probar dos opciones.

 

Los platos que el chef nos ofreció fueron los siguientes:

Entrantes

– Ensalada de bogavante con canónigos, mango, trufa negra sobre coulis de piña y jengibre.

– Vieiras con speck crujiente y crema de arroz venere, ensalada de salicornia y papaya.

Primer plato

 – Taglierini con erizo de mar, salicornia y panceta de “D´Osvaldo”.

Segundo plato

– Mero con tapenada de aceituna taggiasche, torta de escanda, pak-choi y dripping de pimientos.

Tabla de quesos

El maître de la casa, Álvaro Barbas, nos preparó una perfecta selección de quesos del restaurante, combinando cinco propuestas que iban desde un suave ricotta de Cerdeña con miel y nueces, hasta un intenso queso azul. Exquisitos y muy acertados son las palabras para describirlos. 

Postres

– Sorbete al limón y aceite de albahaca con granizado de limoncello.

–  Tríptico: Cassata semifría con pistachos y azafrán, sirope de piña y romero, chocolate y menta.

La cena estuvo precedida por un Prosecco Le Bertolé solo y con zumo de fresas. Además, para acompañar el menú, degustamos una selección de los vinos recomendados por Tomás Álvarez, el sommelier de Caoba. Tres tintos y dos blancos fueron los protagonistas de la velada, entre los que destacamos un Rueda Verdejo de 2010.

Los cuatro platos del menú, los quesos y los postres dieron la talla y nos hicieron comprender que la cocina puede llegar a ser un arte. La cena fue un auténtico éxito y estamos seguros de que volveremos a Caoba ya que aún nos quedan muchos platos que probar.

Y, por si nos habíamos quedado con ganas de tomar algo más, la casa nos invitó a un gin tonic y a un cóctel sin alcohol en en lobby del local, decorado por la colorida obra del mexicano Carlos Torres. Un espacio íntimo y perfecto dedicado a la alta coctelería.

La única pega que podemos ponerle a Caoba son los precios de su carta. Resultan un tanto elevados para ser un restaurante italiano, a pesar de su calidad y del cuidado de su cocina. Se trata de un capricho que no está al alcance de todos. 

 

Dirección: Paseo Pintor Rosales, 76. 28008 Madrid.

Teléfono: (+34) 91 550 31 06

Página webCaoba Restaurant

– Cerrado domingos todo el día, y sábados y lunes a mediodía.

Nota: 4,5 sobre 5